De libros electrónicos y otras yerbas.

books1Esta es mi desgraciada experiencia con el llamado “ebook”, o libro electrónico, del que nunca supe hasta que lo compré adónde llegó mi equivocación. Pregunté, pero todo el mundo tiene una opinión particular, nadie me supo dar las respuestas que yo necesitaba. Igual esta experiencia mía le sirve de algo a alguien.

Nada me gusta más que leer, pero los libros de papel son caros, y salvo un diez por ciento – tirando alto – de libros que sirvan para consulta posterior, los demás se quedan haciendo montón de polvo y espacio. No me gusta pedir prestado ni mucho menos prestar, salvo casos muy especiales, pero no soy dado a esos tratos. Está la Biblioteca, pero no siempre puedo leer a un ritmo impuesto, sino al mío. Queda el gusto que te pueda dar ver unas estanterías llenas de libros, pero eso es relativo, en el mundo actual te tratan de pedante o de loco, y si lo que yo quiero es leer, el libro de papel sólo es una cuestión de formas y muy discutible.

Así que me voy al electrónico con toda mi ilusión, y lo que me llevo es un zarpazo de principiante, de modo que, Nicolás, una y no más. Aunque cara me salió.

¿Kindle o Bq Cervantes?

Estamos hablando del dispositivo de lectura, del “ebook” en cuestión. Si lo compras Kindle, sólo podrás leer los libros que publica la multinacional Amazon, y eso te puede gustar o no. Pero si es al revés, y te compras un Bq, no puedes leer lo que se publique en Amazon. En general, Bq lee el formato Epub, que es el genérico, igual que otras muchas marcas, pero esta es la que más se parece a un libro de papel, la que mejor tiene retro iluminación, por si la necesitas (especialmente cuando tu pareja quiere dormir y tú leer y has de apagar la luz). Un Kindle no es tan técnicamente bueno. Y entre medias, hay al menos una decena de aparatos mejores o peores, cada cual con su precio. Yo tengo un Bq, bastante caro, mimoso como todo lo Bq, completo, buenísimo. Pero…

¿Dónde compro el libro?

Aquí fue cuando la cosa se me jodió. En el formato Epub se publican todos los libros que quedan fuera de Amazon, como El Corte Inglés, Canaima, etc, etc, etc. Y aquí fue donde me estrellé. Porque en todos estos sitios te exigen un programa instalado en el ordenador donde te descargas el libro. El programa es gratuito, se llama Adobe Digital Editions, y su función es crear una especie de ticket de compras virtual. Casi perfecto. Casi… Con la excepción de que ese programa no funciona en Linux, que es el Sistema Operativo que yo tengo. Me niego a tener putosoft.

De modo que o instalo w$ o me compro un Kindle. Y tengo Linux y Bq. La industria del libro sabrá lo que hace, yo lo tengo claro.

Ayer compré el libro de Santiago Gil, “Villa Melpómene”, y lo tuve que leer en el móvil. Y había cosas interesantes allí donde él publica: El tanatorio, del doctor Correa; algo de Teresa Iturriaga; Tramunt… Pero…

Mala experiencia la mía. Y por ella, si me lees, fíjate bien en qué vas a hacer.

¿Soluciones?

La mejor es que te compres una tablet que tenga funciones de ebook. De esa manera podrás leer todos los formatos, y Amazon dispone de una aplicación que te deja leer los suyos también, como tuve que hacer yo con el libro de Santiago. Suerte que mi móvil es de tamaño medio. El programa de Amazon te convierte el móvil o tablet en una especie de ebook, de iluminación regulable, quita el salvapantallas y aporta algunos ajustes más.

O usar w$, cosa que yo no hago. O pedirle a alguien que tenga putosoft que te descargue el libro y luego de lo copias en tu Bq, Sony o demás. Pero ten en cuenta que habitualmente puedes hacer una media de seis copias.

O…

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