Dime quién fui. Elisa Rodríguez Court.

books1Tengo claro por todos sus artículos, que Elisa Rodríguez Court representa algo así como la unión de lo contradictorio: lo delicado con lo firme; lo tierno con lo duro; los sueños y la realidad, por ejemplo. Y cuando vi la reseña de la presentación de este libro y de lo que trataba, me interesó. Estoy acostumbrado con Santiago Gil a ver la decadencia física desde el punto de vista de la persona que la sufre, pero este libro lo hace desde varias perspectivas, sin alharacas, sin campañas de promoción, sin pretender sentar cátedra.

Y el resultado ha sido abrumador: en ciento sesenta y siete páginas hay más densidad que muchos de más del triple. Y no digamos de quien si no hay mil no firma contrato. Me ha hecho vivir la historia que narra, ya directa, ya tangencialmente. Y la ha trufado de citas, en una presentación ingeniosa que tiene mi complicidad desde la primera de ellas, porque al fin y al cabo, este aprendiz de lector barato ha leído muchas de ellas y de alguna manera se siente uno cómplice.

Me encanta haber comprado ese librito, tenerlo entre mis cuatro estanterías y saber que será consultado más de una vez. Comparto las citas que se han dispuesto, pero yo me quedaría, al final, con una de la propia autora: «Me viene a la mente esa cosa llamada realidad, y la imagino como un teatro donde cada cual representa un papel, según el disfraz.»