Al medir contaremos… (2)

imagenpoliticaLa actitud cainita de la sociedad no es patrimonio exclusivo de Tamaraceite, amigo Esteban: en Teror, el odio al Psoe y en especial a Juan de Dios Ramos, por parte de los seguidores del pacto de gobierno, ha provocado situaciones que de no ser el dinero público que se emplea, darían lugar a la carcajada, y visto el dispendio realizado, al menos a la amargura y al rictus de desagrado.

Resulta que el primer pleno es el del reparto de tareas, y aquí y en Pekín, el de los sueldos y prebendas con los que se regala la nueva mayoría de gobierno allí donde fuera. Todo aquello que se dijo de ir a trabajar por el Pueblo, de la transparencia, de la justicia social y demás lírica de campaña queda reducido ahora al mero chupeteo, a cobrar para vivir de puta madre, y si alguno se creyó lo contrario, una de dos: o tiene algún beneficio en el reparto, o es idiota.

En estos lares marianos, uno de los lemas de la pasada campaña electoral ha sido el de los elevados sueldos que cobraba la anterior corporación, denunciada todas las veces posibles y ante todos los organismos y medios de comunicación. Así que era de esperar una contención, una rebaja en aquellas cantidades brutales e impresentables, pero… Una cuenta echa el cantinero y otra el borracho. No sólo no se han hecho rebaja alguna, sino que han subido un cuarto lo que antes había y se criticaba. Se han cambiado algunas cifras, se ha hecho algo de demagogia y el portavoz de la oposición ha venido a decir que ciento treinta son treinta más que ciento.

Y dado que el portavoz fue teniente de alcalde hasta el otro día, ya se armó el Belén. Yo me pregunto qué habría pasado si aquél no protesta: ¿Habría pasado esta tomadura de pelo sin más ni más? O sea, resulta que aceptas de facto el sueldo anterior que habías criticado veinte años seguidos; quitas a un enchufado y pones a dos; practicas ahora el nepotismo; ahora cobran todos los que pueden y se queda alguno sin cobrar porque la Ley no permite más que los que cobran; no se determina quién cobra qué cantidad… y sale el facherío a justificar el despropósito ─por supuesto sin dar la cara, que en la caverna no hay luz y no hace falta─ como si todavía lo que se acaba de hacer fuera culpa de Juan de Dios y el Psoe…

Eso por no recordar cuando la entonces Oposición tuvo la mayoría plenaria con la ayuda de una tránsfuga y se le ocurrió hacer un pleno para bajar los sueldos y disponer sólo dos concejales a tiempo completo y otros dos a media jornada, cosa que acabó en los tribunales.

Tanto unos como otros se han creído que esto es Barrio Sésamo y ellos son Epi y Blas, repitiendo su eterna discusión: «Tú estás allí y yo estoy aquí. ¡No, no! Eres tú quien está allí, yo estoy aquí.» Y vuelta a empezar. Sólo que cada vez es mayor la opinión de que ellos están allí y nosotros estamos aquí. Y ellos no somos nosotros.

Vamos contando, amigo Esteban. Con el sarcasmo supremo de que quienes en Teror son Epi, en Tamaraceite son Blas. Pero todos están allí.

De revisiones en la realeza.

Ayer tarde, en la iglesia de Tamaraceite, mientras mi madre acude presta a confesarse todos esos pecados que deben tener a Dios cabreadísimo; el templo se iba llenando de unas pollonas, la más nueva de la quinta de Eisenhower, pero escandalosas como ellas solas, este penitente, debajo de la Virgen del Carmen, se arrimaba al altavoz con un interés inédito.

A la vista de las noticias de esta semana, estaba escuchando con toda atención el listado de títulos reales que ostenta la Virgen en la letanía, pero debe ser que tan alto no llega el poder del rey Felipe: No le han quitado ni uno. O la Virgen no era duquesa, que también…