Escocia, Cataluña… Miedo por Canarias.

1000px-Flag_of_Scotland.svgParticularmente, me importa un huevo que Escocia o Cataluña se independicen y formen un estado propio, por la simple razón de que ahora son europeos y después serán europeos. Un fontanero escocés no dejará de tocar la gaita, un ferretero catalán no dejará de bailar sus sardanas. No seré yo quien les obligue a estar donde no quieren, y menos en base a una Historia que siempre será interpretable. Siempre y cuando, claro está, esos estados se declaren de manera pacífica, porque el asunto del País Vasco, hecho a base de asesinatos cobardes y dolor de tanta gente, no tiene cabida en mis ideas. Pero estos, hasta donde yo sé, no han matado a nadie, y si un grupo quema banderas o fotos del rey, es minoritario y amplificado por los medios estatales, que lo magnifican, cuando la inmensa mayoría del independentismo de esos dos lugares se ha empleado con la paz.

El miedo que yo tengo es Canarias. Aquí la cosa sí será distinta. Si alguien se cree el tocomocho de que viviremos igual que ahora, pero sin España, es que tiene parte de interés o es idiota. Grupos independentistas que sirven a vaya usted a saber qué interés, odio a lo europeo, implantación de la conciencia bereber, idioma bereber, costumbres bereberes, abolición de todas aquellas que hemos tenido hasta aquí…

Ahora, el Reino Unido tiene dos salidas: empezar a hacer lo mismo que España con Cataluña, soltando dinero y autonomía a cambio de que no se vayan, es la primera, y la que van a hacer. Al final, le ocurrirá lo mismo a los británicos que a los españoles: todos perderán y Escocia se marchará.

La segunda salida la impondrá el tiempo: cuando casi la mitad de una población vota a favor de marcharse, si esa mitad es de gente joven, en una generación más se marchará. Con el dinero de los ingleses, galeses e irlandeses del norte…